La existencia de una fortaleza y una muralla anteriores al período almohade en Jerez está fuera de toda duda. A las referencias de las fuentes textuales que hablan, por ejemplo, de la expedición del emir ῾Abd al-Raḥmān II (m. 238=852) a las defensas del suroeste de al-Andalus frente al ataque normando del año 230 (=844-5), una de ellas la de Šarīš Šiḏūna (Jerez); o las alusiones al asedio sufrido en Jerez por Qāsim b. Ḥammūd en 414 (=1023), y los hostigamientos padecidos por el señor taifa de Arcos y Jerez al-Qāʼim b. Muḥammad b. Jizrūn en nuestra ciudad por parte de al-Muʽtaḍid varias décadas más tarde, entre 458 y 461 (=1066 y 1069), debemos añadir la evidencia arqueológica reciente.
En seis de las torres de la cerca jerezana se documentan dos fases constructivas, de las cuales la más antigua podría adscribirse, según Laureano Aguilar, a la etapa taifa-almorávide. Con todo, juzgamos probable la existencia de un lienzo previo, tal vez desde época emiral impulsado por ʿAbd al-Raḥmān II en el contexto de los referidos ataques normandos. Esta hipótesis encuentra un apoyo significativo en los resultados de una excavación preventiva que se realizó en el alcázar jerezano entre los años 2009 y 2010: un sondeo practicado delante de la muralla almohade sacó a la luz un muro de sillares construido en técnica de soga y tizón totalmente perpendicular al paramento almohade, e identificado por Carmen Pérez como parte de un recinto anterior al siglo XII. Dicha técnica, propia de las obras estatales de época emiral y califal, refuerza la posibilidad de que Jerez dispusiera ya desde entonces de un primer sistema defensivo, cuyo trazado aún desconocemos, y en el que habría buscado refugio el citado Qāsim b. Ḥammūd durante el asedio de 414 (=1023).
El emirato de ʿAbd al-Raḥmān II (206-238=822-852) se caracteriza por una acusada iniciativa edilicia, orientada tanto a la consolidación urbana como al refuerzo defensivo del territorio andalusí. A él se deben diversas intervenciones en Córdoba, entre ellas la ampliación de la mezquita aljama, y un programa sostenido de obras públicas que, especialmente tras el ataque normando del 230 (=844-845), impulsó la reparación y construcción de fortificaciones en puntos estratégicos del valle del Guadalquivir y del litoral atlántico. En este contexto, no resulta improbable que ciudades secundarias en aquellos años, pero bien situadas, como Šarīš Šiḏūna, se beneficiaran de actuaciones similares, quizá vinculadas a la reorganización de su sistema defensivo y a la protección de las rutas del Guadalete.
Las torres citadas, de cronología taifa-almorávide en opinión de Laureano Aguilar, se encuentran en el ángulo norte de la ciudad y ocupan el muro que, bordeando la calle Ancha, llega a través de la calle Porvera hasta la antigua puerta de Sevilla, en la que se hallaba un friso decorativo con inscripción (fig. 1).
(Museo Arqueológico Municipal de Jerez de la Frontera, IG: 0833)
El texto del epígrafe, Allāh rabbu-nā (“Dios es nuestro Señor”), en cúfico simple, pero con vástagos muy verticales, proporciones inusitadamente esbeltas y con escasa modulación y tendencia a la linealidad geométrica, parece descartar la cronología almohade que tradicionalmente se le ha asignado a esta pieza. De hecho, su alifato presenta afinidades con los tipos caligráficos documentados en momentos anteriores a la sistematización decorativa almohade, en los que se aprecia mayor libertad compositiva y, por tanto, menor rigidez con respecto al cúfico epigráfico de los siglos XI-XII.
Fuentes y bibliografía citadas
AGUILAR MOYA, L. (2000), “Nuevos datos sobre las murallas islámicas de Jerez de la Frontera”, Revista de Historia de Jerez, n.º 6, Centro de Estudios Históricos Jerezanos, pp. 99-113.
AZUAR RUIZ R. (2005), “Las técnicas constructivas en la formación de al-Andalus”, Arqueología de la Arquitectura, 4, pp. 149-160.
BORREGO SOTO, M. Á. (2014), Epigrafía andalusí: inscripciones árabes de Jerez de la Frontera, Cádiz, PeripeciasLibros.
IBN ḤAYYĀN, Abū Marwān, al-Muqtabis, parte II-1, trad. F. Corriente y Maḥmūd ῾Alī Makkī, Zaragoza, 2001.
IBN ῾IḎĀRĪ, La caída del califato de Córdoba y los reyes de taifas (al-Bayan al-Mugrib), estudio, traducción y notas por Felipe Maíllo Salgado, Estudios Árabes e Islámicos, Universidad de Salamanca, Salamanca, 1993, 1-XXX.
OCAÑA JIMÉNEZ, M. (1983): “La epigrafía hispano-árabe durante el periodo de taifas y almorávides”, en Actas del IV Coloquio Hispano-Tunecino, Instituto Hispano-Árabe de Cultura, Madrid: 197-204.
PAVÓN MALDONADO, B. (1981), Jerez de la Frontera ciudad medieval. Arte islámico y mudéjar, Asociación Española de Orientalistas, Madrid-Barcelona.
PÉREZ PÉREZ, C. (2008), “Excavación preventiva para la construcción de un centro de recepción en el alcázar de Jerez de la Frontera”, Anuario Arqueológico de Andalucía, Junta de Andalucía, pp. 941-958.
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